La respuesta corta es no, no todos los vecinos deben aprobar la instalación del ascensor. La Ley de Propiedad Horizontal (LPH) se ha reformado para flexibilidad su instalación:
Hay que tener en cuenta que un único vecino “disconforme” no puede impedir la obra, ya que la jurisprudencia del Tribunal Supremo ha reiterado que el ascensor es un servicio necesario para la habitabilidad y dignidad de las personas y no un lujo.





